Abandonamos Bariloche durante varios días para acercarnos a Gualjaina. A algunos argentinos que les comentamos el viaje no conocían el destino de nuestra próxima parada. Por otra parte no es de extrañar en un país que es cinco veces y media España. Para nosotros también era una incógnita ya que no es una visita habitual, ni mucho menos, en los destinos turísticos de Argentina.
Y hacia allí partimos en nuestro coche de alquilier. Por delante 320 km y 4 horas y media de trayecto. Bordeando lagos y valles llenos de espesa arboleda nos dirigimos hacia el sur siguiendo la ruta 40 en dirección a Esquel. Poco a poco el camino se fue convirtiendo en estepa y cada vez la aridez cobraba protagonismo. Con los Andes siempre a nuestra derecha pero cada vez un poco más alejados ya cerca de la ciudad de Esquel tomamos rumbo este y nos adentramos por una carretera de ripio (tierra) durante 40 kilómetros. Y llegamos a Gualjaina con sus 1.180 habitantes y con Laura y Daniel esperándonos para darnos la bienvenida y comenzar nuestra estancia en la
zona.
Algunas aves se dejaron ver e incluso algunos tuvieron la delicadeza de posar. Suerte que tenemos...
(Los paisajes de este primer día en Gualjaina en la siguiente entrada)
Se podes e che apetece, invítoche a que lle botes unha ollada ás fotos desde unha pantalla de ordenador. Non hai cor...
Fin da entrada.
As fotos foron tomadas por José Manuel Mouriz Cabalo o día sinalado.
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