Al sur de Kilmore Quay, a unos 5 km, se encuentran los dos islotes que conforman las islas Saltee. Para conocer su historia y su poblamiento este
enlace hace un buen resumen.
La isla es propiedad privada y permiten su visita a través del servicio de embarcaciones desde Kilmore. A las ocho de la mañana nos dirigimos hacia la Great Saltee (la Gran Saltee), la única visitable, de 48 hectáreas y casi dos kilómetros de largo y 800 metros en su parte más ancha. En 25 minutos estabamos desembarcando. Algo cargados (comida, bebida, ropa y equipo) nos dispusimos a averiguar lo que nos depararía la jornada.
Partió la zodiac y fuimos recibidos con curiosidad...
Foca gris o moteada. Sin certeza.
Nos dirigimos hacia los acantilados del sur. Allí deberíamos empezar a ver cosas. No tardamos mucho en comprobar la merecida fama de las islas Saltee...
Un vuelvepiedras en la playa y una bisbita pratense fueron los primeros en dejarse ver mientras atravesamos la isla de norte a sur.
Al acercarnos a los acantilados los empezamos a oir y después ya los vimos... Y nos pusimos a disfrutar y a fotografiar. Una consideración más, nunca había vista tantas aves juntas. Alcas y araos por miles, frailecillos muchísimos menos, gavión atlántico, fulmar boreal, gaviota tridáctila muchos, muchos y algunas más que se dejaron ver y fotografiar. Vamos con algunas...
Los primeros frailecillos
Se podes e che apetece, invítoche a que lle botes unha ollada ás fotos desde unha pantalla de ordenador. Non hai cor...
Fin da entrada.
As fotos foron tomadas por José Manuel Mouriz Cabalo o día sinalado.
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